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Abraham Magendzo Claudia Dueñas Francisco Vergara
Escuela y Paz, 1998
La población chilena que se declara indígena alcanza aproximadamente al millón de personas. Esto significa que casi un 10% de nuestra sociedad está constituida por pueblos originarios, esto es, culturas que han existido desde antes de la llegada de los españoles. La más importante de estas culturas es la que corresponde a la etnia mapuche, situada históricamente en el sur de Chile y que protagonizara una lucha de tres siglos primero con los conquistadores y más tarde con el naciente Estado de Chile. La cultura mapuche posee numerosos ritos y creencias que explican la creación del mundo y le dan sentido a su existencia, vinculándola fuertemente a la tierra. Mapuche quiere decir "gente de la tierra"; para ellos el ser humano es parte de la naturaleza y se interrelaciona con todos los elementos que la rodean. Hoy en día la ley chilena reconoce que los pueblos originarios son poseedores de una "cultura propia que engloba conocimientos y técnicas, instituciones, expresiones y valores", no obstante, el derecho a vivir plenamente esa cultura encuentra todavía numerosos obstáculos. El desafío actual al que se encuentra enfrentado el pueblo mapuches es el de permanecer y proyectarse como pueblo en la historia o desaparecer como cultura.
La sociedad chilena ha sido históricamente incapaz de reconocer la cultura mapuche en toda su diversidad y riqueza, por el contrario, se ha caracterizado por la construcción de variados estereotipos sobre lo mapuche que, en diversos momentos de la historia y tanto desde aproximaciones idealizadas como descalificadoras, han contribuido a separar a la cultura mapuche de la cultura chilena, homogeneizándolos al interior de su propio grupo e invisibilizando sus aportes al desarrollo del país. (Stuchlik 1974:50). Así, la sociedad chilena ha construido una serie de estereotipos sobre los mapuches que han tenido una fuerte importancia ideológica y son, a la vez que una fuente oculta de discriminación.
Uno de los principales obstáculos para la constitución de una identidad mapuche es la migración de su población al sector urbano, especialmente a Santiago. Esto no sólo implica un proceso de transición de lo rural a lo urbano, sino que se da dentro de un fuerte contexto de racismo y discriminación, y, por tanto, tienden desde un principio a ocultar su identidad, buscando una rápida asimilación (Ancan 1994:12). No obstante, algunos antropólogos han planteado que, a pesar de estas condiciones adversas, la cultura mapuche logró sobrevivir y resistir en el espacio reduccional, apoyándose en sus creencias rituales, sus tradiciones y su lengua (Bengoa s/f:189).
El migrante que se establece en la ciudad no rompe radicalmente su vínculo con la comunidad rural de origen, pero se ve enfrentado a la inserción e integración a la sociedad moderna. La adaptación a la vida urbana involucra un cambio que desestructura la cultura de origen (Cuminao y Moreno1998:24).
Ahora bien, desde el punto de vista educacional cabe señalar que el sistema históricamente ha tenido una postura uniformizadora, homogenizadora, tanto en lo étnico como en lo cultural y lo lingüístico, desconociendo y ocultando, de este modo, la existencia de los pueblos indígenas, su cultura y su lengua, o bien reconociéndolos, pero desde una postura etnocéntrica, de superioridad, en la que se desvalorizan los aportes de las culturas originarias y se las presenta a través de imágenes estereotipadas con gran carga discriminatoria(Magendzo 1978; 1996). En la investigación "El conocimiento de los procesos de discriminación en la escuela" que estamos realizando en tres Liceos de Santiago fue posible describir y analizar las prácticas cotidianas de discriminación que están presentes en la institución escolar. En las escuelas estudiadas se observa que no se niega la existencia teórica de las etnias, sino que se las transforma en elementos exóticos fundados en la imagen estereotipada construida en nuestra sociedad, con lo cual se desconoce a esos que, perteneciendo a grupos étnicos, forman parte de la relación cotidiana en la escuela. Algunos de los estereotipos o adjetivos asociados a las personas mapuches identificados en la investigación mencionada muestran que los jóvenes no mapuches perciben a los mapuches como "folclóricos", "flojos y pobres" o "tontos", y que los profesores los ven como "más tranquilitos", llegando incluso a expresar un sentimiento de lástima por ellos. Por otra parte, en la escuela la discriminación no sólo se muestra en la representación más clásica de la exclusión y el rechazo, sino también a través de una forma paradójicamente positiva: el paternalismo, la hipervaloración de lo indígena no desde el conocimiento, sino a través de la exacerbación de ciertas características de sus héroes, semejantes al estereotipo de los mapuches correspondiente a la época de la Conquista. A pesar de tratarse de una imagen halagadora, igualmente separa y estereotipa la cultura mapuche y difícilmente permite al joven mapuche de hoy reconocerse en ello y al joven no mapuche acercarse, conocer al mapuche presente, al compañero o compañera que tiene sentado a su lado en la sala de clases. Con ello, la escuela no sólo está discriminando a las personas que pertenecen a una cultura que aparece como diferente a la hegemónica, sino que también está invisibilizando los aportes de esa cultura al desarrollo de la humanidad y desconociendo la diversidad propia de nuestros tiempos, a pesar de que ello haya sido reconocido como uno de los derechos referidos al desarrollo cultural no sólo de cada pueblo, sino de la humanidad toda (Magendzo 1994).
El diseño de políticas educativas para la integración cultural, por lo tanto, es de compleja factura. Creemos que para ello, antes que nada, es preciso visibilizar y comprender con mayor complejidad las formas de discriminación y opresión que tienen lugar en la escuela y las significaciones que las sustentan, para, a partir de ello, levantar lineamientos y propuestas que permitan a la escuela tomar conciencia del papel que juega en la construcción de identidades y de cómo las discriminaciones que en su interior ocurren niegan o dificultan este proceso de construcción de identidad en los jóvenes (Dueñas 1998). Bibliografía CONADI 1995: "La población Indígena en la Región metropolitana". Corporacion Nacional de Desarrollo Indígena, Diciembre, Santiago de Chile (circulación restringida). Cuminao, C. y Moreno, L. 1998: "El Gijatum en Santiago. Reconstrucción de la identidad mapuche". Tesis para optar al título de Antropólogo Social, Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Santiago de Chile. Dueñas, Claudia 1998: Dirigir la escuela a diario. Estudio en caso de una escuela pública limeña. En: "Dos miradas a la gestión de la escuela pública". Tarea, Lima. (130 pp.) Foerster, Rolf 1993: "Introducción a la religiosidad mapuche". Editorial Universitaria, Santiago de Chile. Investigación etnográfica Fondecyt 1960295 (1997): "Informe del proyecto El conocimiento de los procesos de discriminación en la escuela: Un aporte para la educación en el respeto a la diversidad", Programa Interdisciplinario de Investigaciones en Educación, Santiago de Chile. Magendzo, Abraham 1978: "Currículum y Cultura en América Latina" ,PIIE Santiago, Chile. Magendzo, Abraham 1994: La invisibilidad del otro y la educación en derechos humanos. En: "Ensayos para la reconciliación. Derechos Humanos Fundamento de la convivencia". Corporación de Reparación y Reconciliación, Santiago, Chile. Magendzo, Abraham 1996: "Curriculum, Educación para la Democracia en la Modernidad", PIIE, Santiago Chile; Instituto para la Democracia Luis Carlos Galán, Bogotá, Colombia. Stuchlik, Milán 1974: "Rasgos de la sociedad mapuche contemporánea". Nueva Universidad, Santiago de Chile.
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